Monday, December 2, 2019

6 Masajes de piernas con foam roller

Los masajes de piernas con foam roller ofrecen numerosos beneficios. Uno de ellos es mejorar la circulación sanguínea, evitando la aparición de varices y enfermedades relacionadas con la circulación. También pueden aliviar dolores musculares después de una larga e intensa jornada de ejercicio.

Asimismo, también ayudan a prevenir lesiones, facilitan la recuperación y vienen muy bien tanto antes como después de participar en una competición importante de triatlón, running e incluso ciclismo.

En este artículo te vamos a explicar algunos ejercicios para masajes miofasciales de piernas que podrás realizar con un rodillo de espuma firme o de densidad media. Para ello, podrás utilizar un foam roller mediano, aunque se recomienda utilizar uno de al menos 90 cm.

Masaje en los gemelos

Deberás colocar los gemelos sobre el foam roller separados no más de 3 cm. Coloca tus manos en el suelo y utilízalas como punto de apoyo para elevar tu cuerpo. Luego, impúlsate hacia adelante y hacia atrás para sentir el efecto del masaje en los gemelos.

Si quieres intensificar el masaje, puedes colocar el final de la pantorrilla de una de las piernas sobre la otra para incrementar el peso sobre el gemelo y así lograr una mayor compresión.

También puedes poner un pie sobre el muslo de la pierna que estás trabajando y girar el tronco para dar masaje al gemelo tanto en la cara interna como en la cara externa.

Masaje en los isquiotibiales

De forma similar al ejercicio anterior, coloca tus manos sobre el suelo como punto de apoyo y procura que el torso forme un ángulo entre 60 y 40 grados con respecto al piso, nunca totalmente vertical. Luego, coloca el foam roller debajo de los isquiotibiales (parte posterior de la pierna ubicada debajo de los glúteos y por encima de los gemelos).

Impúlsate hacia adelante y hacia atrás repetidamente manteniendo una separación entre las piernas de unos 2-3 cm.

Para aumentar la intensidad de este masaje puedes colocar un pie sobre el final del cuádriceps femoral de la pierna que estás trabajando. Así, crearás mayor compresión entre esta y el rodillo de espuma.

Masaje en el tensor de la fascia lata

Este masaje deberás hacerlo de medio lado, así que solo pondrás una mano en el suelo, quedando la otra libre. También la puede apoyar sobre tu cintura. El otro pie también servirá de apoyo y te ayudará a impulsarte, pues esta pierna no toca el foam roam.

Ubica el rodillo de espuma debajo del músculo tensor de la fascia lata, que se encuentra ubicado en la parte lateral y superior del muslo o, en otras palabras, en la cara externa de este. Luego, mécete hacia adelante y hacia atrás estirando lo máximo que puedas de manera que el foam roller albergue toda la zona del muslo.

Si quieres intensificar aún más este ejercicio, simplemente levanta el pie que te sirve de apoyo contra el suelo.

Masaje en los glúteos

Con cuidado y manteniendo el equilibrio, siéntate sobre el rodillo de espuma y coloca tus manos hacia atrás, sobre el suelo, para que te sirvan de apoyo y evitar caerte. Flexiona las piernas y separa los pies a unos 40 o 50 cm, luego impúlsate hacia adelante y hacia atrás.

Aunque parezca una tontería, este ejercicio puede aliviarte mucho en esos días donde tienes los glúteos sobrecargados o con agujetas.

Para intensificar este ejercicio bastará con que coloques un pie sobre el muslo mientras te meces. De esta manera sentirás aún más el efecto.

También puedes trabajar el glúteo medio adoptando una posición similar a la del masaje para el músculo tensor de la fascia lata, solo que en vez de la pierna, deberás colocar el glúteo medio sobre el foam roller.

Masaje en el tibial anterior

Para este masaje deberás agacharte y colocarte como si fueses a arrodillarte, solo que tus rodillas no tocarán el suelo ya que colocarás el foam roller debajo de los tibiales. Manteniendo las piernas separadas 30 o 40 cm, desplaza el rodillo a lo largo de la tibia.

Puedes intensificar este ejercicio colocando un pie sobre el gemelo de la pierna que estás trabajando, ya que así se ejerce mayor presión sobre esta.

Masaje en los cuádriceps

Es uno de los ejercicios más populares para masajes con foam roller. Colócate boca abajo poniendo el rodillo de espuma por debajo de los cuádriceps. Después, con las manos juntas en el suelo impúlsate hacia delante y hacia atrás tratando de que el rodillo pase por todo el músculo.

Si quieres trabajar la cara interna de los cuádriceps es necesario que separes más las piernas (unos 50 cm). En cambio, si necesitas masajear la cara externa tendrás que juntar las piernas y trabajar primero un cuádricep y luego el otro.

Estos son 6 de los masajes que te puedes dar en las piernas utilizando un rodillo de espuma. Es verdad que algunos requieren un poco de técnica, pero sus beneficios son tantos que merece la pena intentarlo.

 

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Thursday, November 28, 2019

5 Masajes de espalda con rodillo de espuma

Los músculos de la espalda requieren de un cuidado especial ya que se pueden ver afectados por movimientos bruscos que podamos hacer durante nuestro entrenamiento.

Los triatletas, nadadores y otros muchos deportistas, necesitan masajear su espalda después de una intensa jornada de ejercicio o incluso antes de comenzar una competición importante. Esto es porque en esta zona pueden formarse puntos gatillo o nudos a causa del estrés, así como contracciones prolongadas del nervio muscular.

En este artículo te explicaremos algunos ejercicios que te ayudarán a aliviar la zona dorsal de la espalda, pero también a mejorar tu postura corrigiendo malformaciones como la chepa.

Para hacer estos ejercicios correctamente necesitarás un foam roller relativamente largo (de unos 90 cm) ya que tu espalda se apoyará sobre él. También es importante que el rodillo de espuma no se doble fácilmente porque si no, es probable que te concentres más en la no uniformidad del rodado que en el ejercicio.

Rodamiento horizontal para la zona dorsal

Siéntate en el suelo con las rodillas flexionadas. Coloca el foam roller detrás de ti de tal manera que al tumbarte sobre él, la zona dorsal de tu espalda se apoye sobre el rodillo.

Con las manos cruzadas por detrás de la cabeza apoya la espalda sobre el rodillo de espuma y levanta el glúteo del suelo. Si esta posición te resulta cómoda, comienza a rodar suavemente la espalda sobre el rodillo de espuma sintiendo cómo se relaja.

Este ejercicio podría resultarte útil si tienes los hombros caídos o la postura encorvada. Mediante esta técnica lograrás invertir la cifosis dorsal proporcionando una gran relajación a los músculos y ligamentos situados en dicha zona.

Zona superior de los trapecios

De igual manera que en el ejercicio anterior, deberás sentarte con las rodillas flexionadas para, después de haber puesto el foam roller detrás de ti, colocar la espalda sobre él adoptando una posición lo más cómoda posible.

Si buscas incidir en la zona superior de los trapecios, estira los brazos y levanta la pelvis mientras el rodillo de espuma se desplaza por esta zona de la espalda. Con esto, lograrás un buen efecto en los trapecios y los músculos del hombro.

Como mínimo ejecuta 10 pases verticales suave y lentamente. Si encuentras una posición que te resulte sumamente agradable, párate unos minutos y disfruta la sensación que experimenta el músculo.

Durante el ejercicio, te recomiendo contraer los abdominales para evitar una hiperlordosis lumbar que pueda causar daños en la zona lumbar.

Rodamiento vertical para la zona dorsal

Para este ejercicio coloca el foam roller de manera vertical, es decir, paralelo a tu columna. Túmbate sobre él colocando el culo lo más abajo posible de tal manera que la cabeza quede apoyada en el rodillo.

Cruza tus brazos por delante del pecho como si trataras de darte un abrazo a ti mismo. En este punto podrás masajear toda la musculatura que se encuentra entre la espalda y los omóplatos dejándote rodar de un lado a otro. Dedica unos minutos a relajar la espalda sin pensar en el número de repeticiones.

Apertura torácica en vertical

Este ejercicio se comienza de manera similar al anterior, o sea colocando el foam roller de forma vertical, en paralelo a la columna y con las piernas flexionadas.

Ahora realizarás un trabajo postural. Para ello, deja caer tus brazos a los lados del rodillo de espuma. Notarás un estiramiento en toda la zona pectoral que podrás modificar cambiando la posición en la que coloques los brazos.

Mantén el equilibrio y comienza a rodar muy suavemente sobre el foam roller fijando una sola posición para los brazos. Aquí notarás una leve y relajante apertura del pecho.

Juega con la posición de los brazos sin dejar de mecerte para conseguir diferentes sensaciones. Durante este ejercicio procura mantener contraídos los abdominales, además de tener la zona lumbar completamente pegada al cilindro sin arquear la espalda. Esto evitará que se generen tensiones en la zona lumbar y provocará un mayor estiramiento de la zona pectoral.

Relajación cervical

Trabajar la zona cervical es una de las cosas que nos permiten los rodillos de espuma. Para este ejercicio, acuéstate y flexiona un poco las piernas, no sin antes colocar la cabeza en el rodillo como cuando te pones encima de una almohada.

Ejecuta movimientos de rotación muy despacio, ya que de esta manera estarás masajeando la musculatura suboccipital del cuello, liberando tensiones y eliminando los posibles nudos que se hacen en esta zona. Aunque este ejercicio es sencillo, la verdad es que es ideal para esos días donde hemos tenido una larga rutina de entrenamiento.

Como habrás visto, los 5 masajes de espalda con rodillo de espuma son bastante fáciles de ejecutar y, sin embargo, ofrecen innumerables beneficios.

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Wednesday, November 27, 2019

Cómo prepararse para competir en un triatlón con calor

Llega el verano y las altas temperaturas no son muy “amigables” cuando salimos a entrenar al aire libre. Sudamos mucho, nos cansamos más rápido, nuestro rendimiento tiende a disminuir y la hidratación frecuente se hace necesaria.

Estos son solo algunos de los factores con los que debes lidiar en épocas cálidas cuando entrenas o cuando te preparas para una competición de triatlón, sin embargo existen algunos tips fundamentales que todo triatleta debe conocer y poner en práctica antes de participar en un triatlón con calor.

Todo comienza con el entrenamiento

En caso de que tu próxima competición de triatlón sea durante los meses más calurosos del año, es necesario que vayas acostumbrando a tu cuerpo a las altas temperaturas.

Varios estudios afirman que a nuestro organismo le lleva aproximadamente dos semanas acostumbrarse al calor, por lo tanto, durante ese periodo es necesario que entrenes de una forma diferente.

Como entrenamiento para la primera transición, deberás colocarte el traje de neopreno y nadar en una piscina ya que el agua debería estar más caliente de lo habitual. Sin embargo, si optas por una piscina climatizada, podrás alcanzar un mejor nivel de adaptación.

Para la etapa de running y ciclismo se recomienda llevar puesta una prenda adicional para elevar la temperatura central del cuerpo.

La hidratación es clave

Suministrarle a tu organismo la cantidad adecuada de agua y azúcares cuando lo necesita, es otro factor a considerar. Es importante que bebas agua durante tu entrenamiento para calmar la sed y mantener el ritmo.

Si vas a competir en un Ironman o un 70.3, toma previamente geles energéticos ya que se recomienda ingerir entre 60 y 100 gramos de carbohidratos.

Es importante que te propongas alcanzar un buen nivel de hidratación al menos tres días antes de la carrera, ya que esto no se consigue en cuestión de horas. Por ello, procura hidratarte constantemente unos días antes de la competición con bebidas altas en electrolitos y minerales. Beber solo agua no mantiene altos los niveles de hidratación durante mucho tiempo.

Disminuye el tiempo de calentamiento

En días de verano, no es necesario calentar como lo haces en otras épocas del año ya que a tus músculos no les cuesta tanto trabajo calentarse. En otras palabras, se recomienda mantener el cuerpo fresco y evitar estados de sofocación.

Por ejemplo, antes de nadar bastará con hacer algunos ejercicios de hombros, mientras que para el running y el ciclismo, lo mejor es realizar algunos ejercicios para movilizar las piernas.

Una correcta alimentación

Días antes de la competición, evita consumir alimentos que produzcan una reacción de calor en el cuerpo. En otras palabras, que tengan un gran impacto termogénico ya que, tras su ingesta, es posible que el cuerpo sienta más sofocación de la habitual.

La preparación del triatlón no solo se basa en el entrenamiento físico sino también en una buena alimentación. Por esta razón, es importante que desayunes un par de semanas antes de la competición lo que comerás el día de la prueba. Así, tu organismo asimilará mejor los cambios.

Usa la vestimenta adecuada

En los días de calor, la vestimenta juega un papel muy importante en el rendimiento del atleta. El color, tipo de tejido y muchos otros factores determinan la transpirabilidad de la prenda y su capacidad para brindarle frescura al deportista en todo momento.

En días soleados es recomendable utilizar un traje blanco o al menos de color claro, ya que de esto permite reflejar gran parte de los rayos del sol y evitar la sofocación. Procura también que el traje esté elaborado con un material altamente transpirable.

También es conveniente que te hagas con una gorra de running o una visera para evitar que los rayos del sol impacten directamente sobre tu cara y puedan provocarte manchas en la piel.

¿Y el día de la competición?

El día del triatlón deberás tomar bastantes líquidos tan pronto como puedas y no esperar hasta el final de cada transición. Cuando finalice la etapa de nado empieza a beber agua para bajar la temperatura central del cuerpo y mantener altos los niveles de hidratación.

No bebas líquidos muy rápido, ya que te hincharás y sentirás una sensación de pesadez totalmente indeseable en una competición. También evita probar líquidos que no hayas ingerido durante tus entren

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Wednesday, November 6, 2019

¿Para qué pruebas es válida mi licencia federativa de triatlón?

¿Federarse o no federarse? Esta es una de las interrogantes que muchos triatletas se plantean en algún momento y es que el hecho de tener que pagar por una licencia no es algo que guste a todo el mundo.

Federarse en triatlón no es obligatorio (hasta cierto punto). Sin embargo, el hecho de estar federado te aporta diferentes beneficios y ventajas, además de permitirte participar en pruebas de otras disciplinas.

Si te tomas este deporte en serio y piensas pertenecer a un club de triatlón, entonces casi seguro que tendrás que federarte ya que hay equipos que lo exigen como requisito de admisión.

Por lo tanto, así como es necesario que te hagas con un buen equipamiento deportivo (zapatillas de running, bañador, tritraje, visera o gorra de running…) también es importante que comiences a tramitar tu licencia federativa de triatlón.

Pruebas de triatlón con licencia federativa

La licencia federativa puede ser obligatoria, dependiendo de los requisitos de cada competición, para algunas disciplinas. Entre estas disciplinas tenemos:

  • Triatlón
  • Duatlón
  • Triatlón de invierno
  • Duatlón-Cross
  • Triatlón-Cross
  • Acuatlón
  • Cuadriatlón

Campeonatos donde se requiere licencia federativa de triatlón

Estar federado es obligatorio para poder participar en campeonatos nacionales y autonómicos, así como en campeonatos donde el participante representa a un club.

Es verdad que hay otros campeonatos donde se puede participar sin estar federado, aunque, dentro de esos, también los hay donde te piden tenerla para optar a premios y títulos condecorativos.

Convenios de federaciones deportivas

Muchas veces, algunas federaciones deportivas firman convenios para que la licencia de su disciplina sea válidas en las competiciones de otras disciplinas afines durante un determinado periodo de tiempo.

Por ejemplo, en el 2013, las federaciones de triatlón y ciclismo firmaron un convenio donde se establecía la validez de sus licencias para pruebas de BTT (Bicicleta Todo Terreno), triatlón y duatlón. En el convenio se estableció la validez recíproca de la licencia para las pruebas descritas anteriormente durante la temporada.

Estos acuerdos benefician a los atletas de ambas federaciones ya que amplían su cobertura. Por ejemplo, aunque los triatletas realicen disciplinas como el running y la natación, la licencia les permite competir en otras pruebas como las carreras en bicicleta todo terreno.

Otro ejemplo de esto fue el convenio del 25 de enero del 2018 en donde las Federaciones murcianas de Triatlón, Ciclismo y Atletismo firmaron un acuerdo. En él  se establecía que los deportistas con licencia de alguna de estas federaciones, podían participar en las pruebas programadas por las otras federaciones en su calendario oficial.

Por desgracia, quienes se aprovechen de este convenio participando en competiciones de otras disciplinas, no cuentan a efectos de la clasificación general de la prueba, pero sí pueden obtener premios acreditativos.

Estos convenios tienen como principal objetivo ofrecer a los atletas la posibilidad de practicar otros deportes, fomentando en cierta manera las inscripciones a distintas pruebas.

¿Cómo conseguir la licencia federativa en triatlón?

Existen básicamente dos maneras de adquirir tu licencia en cualquier federación autonómica del país.

La primera consiste en federarse como atleta independiente. Si compites por tu propia cuenta, entrenas en base a tus expectativas y no sigues las indicaciones de ninguna organización, entonces eres un atleta independiente. La desventaja de esta modalidad es que la cuota a pagar suele ser más alta comparada con la de un club.

La segunda opción es federarse mediante un club. Pertenecer a un club de triatlón aporta muchas ventajas. Una de ellas es que  la cantidad a abonar por la licencia federativa suele ser menor  El problema está en que la admisión, dependiendo del club, a veces no es sencilla.

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Monday, November 4, 2019

Gorra de running o visera, ¿qué es mejor?

Tanto las gorras como las viseras son una prenda indispensable en la práctica del running. Aunque parezca un elemento sencillo y sin importancia, créeme cuando te digo que no lo es ya que puede influir, en cierta manera, en tu desempeño durante el entrenamiento, incluso durante una carrera importante.

Pero, ¿cuál de las dos es mejor? Justo esa es la pregunta que vamos a intentar resolver hoy.

¿Qué prefieren los corredores y por qué?

Muchos atletas muestran un gran aprecio por las viseras debido a su ligereza y a que mantienen la parte superior de la cabeza descubierta, lo que brinda una mayor  frescura en todo momento.

También hay quienes prefieren una gorra porque protege tanto la cabeza como parte de la cara de los rayos solares. Además, durante la competición permiten ponerse el hielo que se provee en los avituallamientos debajo de la gorra y así refrescarse un poco.

¿Qué brinda mayor transpirabilidad?

A muchos deportistas les preocupa la capacidad de transpiración que tiene la ropa que se ponen. Y es que el hecho de estar mojado por el sudor durante la competición, puede llegar a ser molesto.

Las viseras ayudan a que el sudor se evapore rápidamente, ya que permiten tanto la incidencia directa del sol sobre la cabeza como el flujo continuo del aire. Es por eso que los especialistas sugieren usarlas la mayoría de las veces, sobre todo durante el verano donde la temperatura ambiental es más elevada de lo normal.

Por su parte, las gorras pueden inferir en este proceso de evaporación del sudor al crear un ambiente cerrado sobre la cabeza, aun a pesar de que están hechas con tejido transpirable. Teniendo en cuenta esto, las gorras son más adecuadas para días poco calurosos.

De cualquier forma, recuerda que uno de los factores que influye en la transpirabilidad de una prenda es el tipo de tejido con el que está fabricada. En la actualidad, se pueden encontrar gorras y viseras elaboradas con poliéster, elastano o nylon, entre otros.

Por lo que parece, las viseras son una buena opción para evitar dolores de cabeza a mitad de la carrera en los días de mucho calor. Algunos investigadores afirman que, en esos momentos, la temperatura de la cabeza aumenta, pero la del cuerpo se mantiene constante. Por eso, si la gorra preserva el calor durante mucho tiempo, puede incrementarse ligeramente la presión y causar dolor de cabeza.

No todo es protección contra el sol

Aunque generalmente las personas relacionan ambas prendas con el hecho de estar protegidos contra el sol, en realidad cada una tiene unas características y funciones determinadas.

Por ejemplo, las viseras evitan que el sudor baje desde la cabeza hacia la cara. Por eso, algunas incorporan un tejido absorbente similar al de una toalla en su lado interno. Asimismo, a las mujeres les resulta más cómodo usar visera ya que les permite hacer un nudo en la coleta para que no les moleste durante la competición.

Por su parte, las gorras también se diseñan para ser utilizadas en días de lluvia, ya que muchas están fabricadas de material impermeable. En este sentido, brindan más protección que una visera cuando el tiempo climático no es muy favorable. También preservan la temperatura en la cabeza (si es lo que deseas) en días fríos y, por eso, se utilizan con mayor frecuencia  en invierno.

En términos económicos, las gorras y las viseras tienen precios similares, por lo que no existe mucha diferencia entre ellas.

¿Y en definitiva?

En términos generales, no sería correcto decir que una es mejor que la otra. Esto es, sobre todo, una cuestión de gustos y de necesidades. Solo tú sabes a qué factores climáticos te sueles enfrentar y qué tipo de protección necesitas.

Lo cierto es que escoger una u otra se reflejará, seguramente, en tu desempeño como corredor.

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Wednesday, October 16, 2019

¿Qué tipo de cubrezapatillas es mejor para ti?

Habiendo una gran variedad de cubrezapatillas en el mercado, es probable que te hayas preguntado cuál te vendría mejor. Si atendemos a los diferentes materiales con los están fabricados y el corte que adoptan, podríamos decir que unos modelos funcionan mejor para unos escenarios y otros, para otros.

A continuación, te mostraré sus características más destacadas para que determines el que mejor se adapta a tus necesidades. De todas formas, recuerda que ante la diversa variedad de tejidos y modelos, la esencia del cubrezapatillas es la misma: proteger el calzado y mantener los pies calientes mientras pedaleas.

Eligiendo el corte adecuado

En cuanto a cortes de cubrezapatillas, encuentras principalmente dos tipos: cubrepunteras y calcetines donde la principal diferencia reside en la protección que le ofrece al calzado y, algunas veces, en el precio.

¿Qué tal los cubrepunteras?

Este tipo de cubrezapatillas llegan hasta el empeine, por lo que lógicamente no cubre todo el calzado. Así que si estás buscando proteger completamente tus zapatillas del barro, el polvo u otros factores que amenacen con ensuciarlas, probablemente no sean los más convenientes.

Sin embargo, te permiten ajustar el velcro de la zapatilla o las tiras estando subido a la bicicleta. Esto es algo que no puedes hacer con unos cubrezapatillas tipo calcetín.

Son ideales para utilizar en días cálidos, incluso durante el verano, ya que permite una buena transpirabilidad en los pies. Además, como su nombre indica, cubren la punta de la zapatilla que es la parte más susceptible a estropearse.

Aunque son impermeables y repelen el agua y el viento frío, si te llueve durante el recorrido es probable que te entre agua por los tobillos. Por lo tanto, puede que no resulten útiles en días de lluvia.

¿Y los del tipo calcetín?

Por su parte, los cubrezapatillas tipo calcetín llegan hasta por encima de los tobillos.  La gran ventaja de estos es que cubren totalmente las zapatillas y evitan que se ensucien fácilmente.

Si lo que buscas es protección contra el agua y el aire frío, este tipo de cubrezapatillas es lo que necesitas ya que, por su corte, aísla el pie casi completamente de estos elementos y, además, lo mantiene a una temperatura agradable.

El problema con ellos es que si quieres apretar/aflojar el velcro o las tiras de la zapatilla mientras vas en la bici, no puedes. Para hacerlo, tendrás que pararte y quitártelos.

Otra desventaja es que algunos cubrezapatillas pueden apretar las piernas y dejar marcas. Así que si eres de piel sensible, busca uno que no te apriete.

Son ideales para las épocas en donde sopla abundante aire fresco ya que mantienen los pies a una temperatura adecuada. Si sueles entrenar en lugares fríos o se aproxima la época de invierno, estos podrían ser una buena opción a considerar.

Si tenemos esto en cuenta, seguramente, estos cubrezapatillas no son la mejor opción para utilizar en días calurosos ya que podrían calentar tus pies más de lo normal.

Eligiendo el material

El material con los que están fabricados los cubrezapatillas es el otro elemento que debes tener en cuenta. Dependiendo de lo que necesitas, así debería ser el tejido.

Existen cubrezapatillas de tejido elástico que protegen el calzado del polvo y la suciedad, proporcionándote una capa extra de protección. Son ideales si solo quieres cuidar tus zapatillas y evitar que se manchen. Sin embargo, el tejido es débil y no sirve como aislante contra el agua o el viento.

El neopreno es un material muy popular en este tipo de equipamiento. Si lo que buscas es protección contra el agua y el frío, asegúrate de comprar unos cubrezapatillas de neopreno. Su principal desventaja radica en la poca transpirabilidad que ofrece, por lo que probablemente sientas los pies sudorosos al andar.

Si lo que quieres es protegerte del aire frío porque sales a entrenar a lugares fríos, busca unos calcetines que incorporen internamente materiales de felpa sintéticos ya que esto preserva aún más el calor en los pies.

La lycra con un revestimiento de poliuretano también es una buena combinación si buscas repeler el agua, por lo que es ideal para épocas de lluvia.

En caso de buscar velocidad, la lycra sola es buen material en cubrezapatillas aerodinámicos por su bajo roce contra el viento. Sin embargo, no provee buen abrigo y puede dejar pasar el agua.

Conclusión

La elección del cubrezapatillas no es algo que deba tomarse a la ligera. Como ya se ha demostrado, dependiendo de sus características puede ser útil en épocas frías o cálidas. Hay modelos impermeables, para la aerodinámica o para mantener el calor. De todas formas, los cubrezapatillas evitarán el deterioro físico de tus zapatillas de ciclismo.

¿Qué tipo de cubrezapatillas es mejor para ti? Leer más en: http://www.todotriatlon.com

Monday, October 14, 2019

Cubrezapatillas o botas de invierno, ¿qué es mejor?

Llega el invierno y las condiciones ambientales no son las más favorables para salir a montar en bici. Sin embargo, parar tu entrenamiento no parece una buena opción, más aún si te preparas para una competición importante. Por eso, es muy probable que estés pensando en hacerte con unas botas de invierno que te aíslen de la lluvia y el frío.

Sin embargo, durante el verano requieres algo más fresco, suave y ligero, pero que, de igual manera, mantenga tus pies a una temperatura adecuada. Es aquí cuando consideras comprar un par de cubrezapatillas para evitar que los pies nos suden excesivamente.

Por eso, a continuación te voy a mostrar cuando es más conveniente utilizar cada una de estas prendas, así como sus principales ventajas y desventajas.

¿Qué es mejor, cubrezapatillas o botas de invierno?

Es quizás la pregunta que te estás haciendo en este momento, aunque de entrada te diré que cada prenda tiene sus pros y contras. El hecho de que las botas de invierno sean más caras, no quiere decir que las botas de invierno sean la mejor opción ya que su uso depende, principalmente, de las condiciones ambientales y las necesidades que tengas.

Cubrezapatillas

Como seguramente ya sabrás, los cubrezapatillas consisten en un tejido que se ajusta al calzado mediante velcros, cremalleras o una combinación de ambos. Hay de diferentes modelos donde el corte y el tipo de material marcan sus características.

Dependiendo del material, pueden evitar la entrada del agua (aunque no totalmente) y el frío, lo que resulta ideal para épocas frías. Además, mantienen los pies a una temperatura adecuada al mismo tiempo que presentan una alta transpirabilidad.

Los cubrezapatillas, por lo general, son fáciles de poner y se pueden utilizar sobre una gran variedad de zapatillas para ciclismo. Sin embargo, pueden presentar problemas para encajar en aquellas que tienen una suela muy gruesa.

En cuanto al precio, suelen ser bastante asequibles e, incluso, mucho más económicas que unas botas de invierno. Por tanto, podría ser una buena opción si no pretendes gastar mucho dinero en una prenda de este tipo.

A diferencia de las botas de invierno, los cubrezapatillas te los podrás quitar a medio camino en caso de que el clima cambie y la temperatura suba considerablemente. De esta manera, evitarás que los pies suden excesivamente.

Aunque los modelos más completos cubren hasta las pantorrillas, lamentablemente, la parte de la suela queda al descubierto, incluso si no escoges los adecuados, pueden obstruir el espacio donde se engancha la cala con la zapatilla. Además, su suela se deteriora rápidamente si caminas con ellos por una superficie rústica.

Por lo tanto, los cubrezapatillas son ideales para utilizar en esos días donde el clima puede cambiar drásticamente. También son una buena opción si lo que buscas es una mayor velocidad ya que, por su diseño aerodinámico, presentan menos roce contra el viento.

Botas de invierno

Si piensas entrenar en temporada de lluvias, a temperaturas muy bajas (incluso por debajo de 0°C), entonces te conviene utilizar unas botas de invierno que, a diferencia de los cubrezapatillas, protegen totalmente los pies del agua, la nieve y el viento frío.

Este tipo de calzado está fabricado con tejidos como neopreno y Gore Tex, por lo que son altamente impermeables. Además, al tener un corte alto cubren más que unas zapatillas de ciclismo convencionales.

Incluso, el agua no puede entrar por la cala, ya que el material impermeable parte desde la mitad de la suela hasta el final del calzado en la mayoría de botas.

Sin embargo, al estar diseñados para mantener los pies calientes aún a bajas temperaturas durante el invierno, prácticamente entran en desuso en las otras estaciones del año. Por ejemplo, en verano pueden resultar muy calurosas y hacer que el pie sude mucho más. Además, su transpirabilidad es baja, por lo que podrías tener una sensación desagradable de pies mojados.

Por otra parte, su precio es elevado, situándose entre los 100 € y los 300 €. Por lo tanto, resultan ser una opción poco económica si lo que buscas es gastar lo menos posible en un artículo de este tipo.

Conclusión

Tanto los cubrezapatillas como las botas de invierno cumplen en mayor o menor medida con mantener nuestros pies aislados del agua y el viento frío, así como conservar una temperatura adecuada para seguir rodando cómodamente.

Sin embargo, debes considerar qué opción te conviene más en base a tus necesidades y presupuesto ya que, como has visto, cada uno se adapta mejor a unas situaciones que a otras.

A fin de cuentas, ambos elementos resultan ser una buena inversión a largo plazo. El invierno llega cada año y lo mejor es estar preparado para no parar la actividad deportiva.

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